Categoría: Animales

  • Los elefantes podrían estar afinando sus voces para ponerse de acuerdo: un estudio descubre el secreto de sus coros

    Los elefantes podrían estar afinando sus voces para ponerse de acuerdo: un estudio descubre el secreto de sus coros

    Los elefantes no solo se comunican mediante sonidos que pueden pasar desapercibidos para los humanos. Una nueva investigación encontró que buena parte de sus vocalizaciones ocurre de manera colectiva y que estos llamados grupales contienen información sobre el contexto social, las actividades de una familia y, posiblemente, las decisiones que el grupo tomará a continuación.

    El estudio, publicado en Scientific Reports, analizó las vocalizaciones de elefantes de sabana africana (Loxodonta africana) en el Parque Nacional de Amboseli, en Kenia. El trabajo fue realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Colorado, ElephantVoices y Earth Species Project, quienes utilizaron registros obtenidos a lo largo de casi cuatro décadas para estudiar cómo cambian los sonidos de estos animales durante sus interacciones.

    Uno de los principales hallazgos fue que alrededor del 60% de los gruñidos registrados se produjo en «coros grupales», en los que varios elefantes vocalizan durante una misma interacción. Lejos de tratarse simplemente de una acumulación de sonidos superpuestos, los investigadores encontraron que estos coros contienen diferentes capas de información que pueden relacionarse con el comportamiento y la dinámica social de los animales.

    Una conversación difícil de escuchar para los humanos

    Los elefantes utilizan vocalizaciones de baja frecuencia que pueden viajar a grandes distancias y que, en algunos casos, se encuentran por debajo del rango que el oído humano puede percibir con facilidad. Los gruñidos son especialmente importantes durante situaciones sociales en las que los animales necesitan mantener el contacto, coordinarse o responder a otros integrantes de su familia.

    Investigaciones anteriores ya habían mostrado que estos sonidos aparecen con frecuencia durante momentos de intensa interacción social, como los reencuentros entre individuos o las situaciones en las que una familia necesita coordinar sus movimientos.

    El problema para los científicos es que varios elefantes pueden emitir sonidos al mismo tiempo. Cuando las vocalizaciones se superponen, resulta difícil determinar qué características pertenecen a cada animal y cuáles están relacionadas con el contexto de la interacción.

    Para afrontar este desafío, los investigadores recurrieron a una gran colección de registros acústicos. Analizaron 902 grabaciones de gruñidos individuales y grupales correspondientes a 84 elefantes salvajes de 39 familias de Amboseli.

    Los registros fueron recopilados en diferentes periodos: entre 1986 y 1990, de 1998 a 2009 y de 2020 a 2022. Esta amplitud temporal permitió reunir una cantidad considerable de información sobre los patrones de comunicación de distintas familias de elefantes.

    Los gruñidos cambian según la situación

    El equipo examinó diferentes tipos de gruñidos asociados con situaciones sociales específicas. Entre ellos estuvieron las vocalizaciones dirigidas a las crías, los gruñidos de contacto emitidos cuando los animales se encuentran a cierta distancia, los llamados de «vamos» que aparecen antes de los desplazamientos grupales y los gruñidos rítmicos asociados con momentos de descanso o alimentación.

    También se analizaron dos tipos de vocalizaciones relacionadas con los saludos entre elefantes.

    El análisis mediante técnicas de aprendizaje automático permitió identificar una relación entre las características acústicas de los sonidos y el contexto conductual en el que fueron producidos. Es decir, los investigadores pudieron utilizar determinados rasgos de las vocalizaciones para predecir qué tipo de situación social estaba ocurriendo.

    El resultado adquirió todavía mayor relevancia cuando los modelos entrenados con gruñidos individuales también fueron capaces de predecir el contexto de los gruñidos emitidos en coro.

    Esto sugiere que existen características acústicas compartidas para determinadas situaciones sociales, como las frecuencias en las que se concentra una mayor cantidad de energía. En otras palabras, aunque varios elefantes estén vocalizando simultáneamente, sus sonidos conservan señales que permiten relacionarlos con lo que está ocurriendo dentro del grupo.

    Cuando los elefantes empiezan a «parecerse» al hablar

    Uno de los descubrimientos que más llamó la atención de los investigadores fue que las vocalizaciones de distintos elefantes podían volverse progresivamente más parecidas durante determinados intercambios.

    Este fenómeno fue observado especialmente durante interacciones cadenciosas relacionadas con la alimentación y el descanso, así como en gruñidos de contacto y de saludo.

    Los científicos denominaron este patrón «convergencia vocal», un fenómeno que consiste en que las vocalizaciones de individuos que interactúan se vuelven acústicamente más similares.

    La convergencia vocal no es completamente desconocida en el mundo animal. Se han observado fenómenos similares en especies como loros y delfines, lo que plantea la posibilidad de que modificar los sonidos en respuesta a lo que producen otros integrantes del grupo tenga un papel importante en la comunicación social.

    En el caso de los elefantes, el descubrimiento resulta especialmente interesante porque estas interacciones suelen involucrar a varios individuos al mismo tiempo. La convergencia podría ayudar a coordinar al grupo y favorecer que los animales lleguen a una especie de consenso sobre qué hacer después.

    ¿Los elefantes están aprendiendo a hablar entre ellos?

    El hallazgo también aporta evidencia sobre la capacidad de los elefantes para modificar sus vocalizaciones a partir de lo que escuchan.

    Mickey Pardo, investigador de ElephantVoices y autor del estudio, señaló que los elefantes son capaces de aprender a producir sonidos y modificar sus vocalizaciones en respuesta a los sonidos de otros individuos. Desde esta perspectiva, la rápida convergencia observada durante algunos coros podría representar un ejemplo de aprendizaje vocal que ocurre mientras los animales interactúan en la naturaleza.

    La posibilidad resulta relevante porque el aprendizaje vocal es una capacidad relativamente compleja. Implica que un animal no solamente produce sonidos de manera automática, sino que puede modificar aspectos de sus vocalizaciones a partir de la experiencia y de las señales que recibe de otros individuos.

    Sin embargo, los investigadores son cuidadosos con la interpretación de sus resultados. El estudio no realizó experimentos de reproducción de las grabaciones, por lo que todavía no se ha comprobado directamente cómo reaccionan los elefantes cuando escuchan vocalizaciones convergentes.

    Por ello, los resultados muestran una asociación entre los patrones acústicos y el contexto social, pero no demuestran por sí mismos que la convergencia vocal sea el mecanismo mediante el cual los animales toman decisiones colectivas.

    Los coros esconden más información de la que parecía

    Joyce Poole, autora del estudio y directora científica de ElephantVoices, destacó que los coros de elefantes están lejos de ser una simple mezcla de sonidos.

    La investigación muestra que estas vocalizaciones colectivas conservan información relacionada con el contexto social y que, durante determinadas interacciones, las voces de los participantes pueden adquirir características acústicas similares.

    Esto cambia la manera de entender los llamados grupales de los elefantes. En lugar de considerar que cada animal simplemente vocaliza al mismo tiempo que los demás, los resultados apuntan a una dinámica más compleja en la que los sonidos individuales pueden relacionarse entre sí mientras la interacción se desarrolla.

    La comunicación, por tanto, podría funcionar como un proceso dinámico: un elefante produce un sonido, otros responden y, durante ese intercambio, sus vocalizaciones pueden modificarse hasta adquirir características compartidas.

    Una ventana para estudiar la comunicación animal

    Los investigadores consideran que las herramientas utilizadas en el estudio podrían servir para analizar los sistemas de comunicación de otras especies que también producen vocalizaciones complejas y participan en interacciones sociales.

    Entre los animales que podrían beneficiarse de este tipo de análisis se encuentran las orcas y los cuervos, especies conocidas por sus capacidades cognitivas y por utilizar sistemas de comunicación sofisticados.

    El objetivo de estas investigaciones no es necesariamente demostrar que los animales poseen un lenguaje idéntico al humano, sino comprender qué información pueden transmitir mediante sus sonidos y cómo utilizan esas señales para relacionarse con otros individuos.

    En el caso de los elefantes, los nuevos resultados refuerzan la imagen de una especie con una vida social altamente desarrollada. Sus gruñidos pueden revelar quién interactúa con quién, qué actividad realiza una familia y en qué situaciones los integrantes comienzan a ajustar sus voces.

    Así, lo que para una persona puede parecer un conjunto de sonidos graves y difíciles de distinguir podría ser, para los propios elefantes, una conversación colectiva llena de información. El siguiente desafío para la ciencia será determinar con mayor precisión qué significa cada patrón y, sobre todo, comprobar cómo utilizan los animales esas variaciones vocales para responder a sus compañeros y coordinarse en la vida cotidiana.

  • Veterinarias gratis o a bajo costo en CDMX: dónde llevar a tu perro o gato

    Veterinarias gratis o a bajo costo en CDMX: dónde llevar a tu perro o gato

    La atención veterinaria puede representar un gasto importante para las familias, especialmente cuando una mascota necesita una cirugía, estudios especializados o un tratamiento prolongado. Sin embargo, en la Ciudad de México existen alternativas públicas y académicas que permiten acceder a servicios médicos para perros y gatos de manera gratuita o a costos más accesibles que los de una clínica privada.

    Estas opciones cobran especial relevancia después de la modificación publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, que establece la obligación de las autoridades federales de colaborar con los gobiernos locales para promover clínicas veterinarias públicas destinadas a brindar atención preventiva y tratamientos para animales.

    La reforma también plantea la necesidad de garantizar un trato digno a los animales en los centros de control y contempla sanciones relacionadas con el maltrato animal. En este contexto, la existencia de servicios veterinarios accesibles busca facilitar que más personas puedan mantener a sus animales de compañía saludables y fomentar una tenencia responsable.

    De acuerdo con los datos incluidos en la información de referencia, México cuenta con alrededor de 23 millones de animales de compañía, de los cuales aproximadamente 70% se encontrarían en situación de abandono. Ante este panorama, las clínicas públicas y los servicios de bajo costo representan una alternativa para prevenir enfermedades, controlar la reproducción y atender problemas de salud.

    Clínica veterinaria gratuita en Jardín Pushkin

    Una de las opciones se encuentra en el Jardín Pushkin, en la alcaldía Cuauhtémoc. Este espacio ofrece atención médica veterinaria gratuita para animales de compañía y también contempla servicios de baño y estética sin costo.

    La clínica funciona de lunes a viernes, de 8:00 a 15:00 horas. Su particular estructura azul y blanca, ubicada en un espacio que anteriormente funcionaba como biblioteca de la alcaldía, permite identificarla con facilidad.

    La atención está orientada a quienes buscan alternativas gratuitas para mantener en buenas condiciones de salud a sus perros y gatos, particularmente mediante servicios preventivos.

    Clínica veterinaria gratuita en Tlalpan

    En la alcaldía Tlalpan también existe una clínica veterinaria pública ubicada en Calle Becal, Manzana 98, Lote 22, colonia Lomas de Padierna.

    El centro ofrece consultas y esterilizaciones gratuitas, además de servicios como vacunación antirrábica, desparasitación y cirugía general o especializada, esta última después de una valoración médica.

    Para recibir atención es necesario programar previamente una cita por teléfono al 55 89 48 99 23. La asignación de citas para el turno matutino se realiza los lunes a partir de las 9:00 horas; para el turno vespertino, los miércoles desde las 15:00 horas, mientras que las citas correspondientes a fines de semana y días festivos se solicitan los sábados a partir de las 9:00 horas.

    La esterilización constituye uno de los servicios más importantes de este tipo de clínicas, ya que permite contribuir al control reproductivo de perros y gatos y forma parte de las estrategias de tenencia responsable.

    Hospital Veterinario de la Ciudad de México

    Otra alternativa es el Hospital Veterinario de la Ciudad de México, localizado en Avenida General Carlos L. Grácida, sin número, en Iztapalapa. El hospital ofrece consultas generales gratuitas, mientras que determinados servicios especializados y de emergencia tienen costos de recuperación.

    Entre las atenciones disponibles se encuentran desparasitación, rehabilitación, hospitalización, análisis de laboratorio, radiografías, ultrasonidos, biopsias y diferentes procedimientos quirúrgicos. La información proporcionada señala que algunos tratamientos de recuperación pueden tener costos variables de entre 70 y 900 pesos, dependiendo del servicio.

    La desparasitación y la esterilización aparecen entre los servicios básicos que pueden realizarse de manera gratuita, lo que convierte al hospital en una opción para quienes buscan atención preventiva sin asumir los precios habituales de establecimientos privados.

    El hospital atiende de lunes a viernes de 7:00 a 19:00 horas y durante los fines de semana de 8:00 a 18:00 horas, previa cita. Para solicitar información o atención se proporcionan los teléfonos 55 1546 0446 y 55 5693 9892, extensión 103, así como el correo electrónico agatan.hospitalveterinario@gmail.com.

    Para acudir es necesario que el responsable del animal sea mayor de edad y presente una identificación oficial, además del Registro Único de Animales de Compañía (RUAC). Si todavía no cuenta con este registro, la información proporcionada señala que puede obtenerse durante la visita al hospital.

    También se recomienda llevar a los perros con collar y correa y a los gatos dentro de una transportadora o contenedor. En el caso de animales agresivos, se requiere utilizar bozal y avisar previamente al personal médico. Los responsables deben presentarse con anticipación cuando tengan una cita y llevar una bolsa u otro artículo para recoger las heces de su mascota.

    El hospital también maneja servicios con cuotas de recuperación. Entre los precios de referencia proporcionados se encuentran la apertura de expediente por 34 pesos, consulta de etología por 165 pesos, desparasitación interna por 66 pesos, hospitalización por día por 165 pesos, radiografía simple por 440 pesos, ultrasonido por 495 pesos y oxigenoterapia por día por 660 pesos. Algunos procedimientos tienen costos superiores y están sujetos a disponibilidad.

    Clínica Veterinaria Irene Joice Blank Hamer en Álvaro Obregón

    En el Parque de la Juventud, en la alcaldía Álvaro Obregón, se encuentra la Clínica Veterinaria Irene Joice Blank Hamer, que ofrece servicios gratuitos para animales de compañía.

    Entre sus principales atenciones están la consulta general, desparasitación y esterilización. El horario reportado contempla atención de lunes a viernes, aunque la información proporcionada presenta dos rangos horarios de atención: de 9:00 a 15:00 y de 9:00 a 18:00 horas, por lo que es recomendable confirmar directamente antes de acudir.

    La clínica representa otra alternativa para los habitantes de la zona que necesitan servicios veterinarios preventivos sin pagar una consulta privada.

    Hospital Veterinario de Especialidades de la UNAM

    Para casos que requieren atención especializada existe también el Hospital Veterinario de Especialidades de la UNAM, ubicado en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.

    A diferencia de las clínicas que ofrecen determinados servicios sin costo, este hospital no es gratuito. Sin embargo, proporciona atención médica a precios accesibles y cuenta con distintas especialidades, entre ellas cardiología, dermatología, endocrinología, odontología, urgencias y cirugía.

    Las citas pueden programarse a través de los teléfonos 55 6222 5864, 55 6222 5865 y 55 6222 5866.

    La opción puede ser especialmente útil cuando una mascota necesita una valoración que va más allá de una consulta general o requiere seguimiento por parte de especialistas.

    ¿Por qué son importantes las clínicas veterinarias públicas?

    El acceso a servicios veterinarios no solamente permite atender a un animal cuando ya está enfermo. La vacunación, desparasitación, esterilización y revisiones periódicas forman parte de la prevención y pueden evitar complicaciones posteriores.

    Además, facilitar estos servicios puede ayudar a reducir una de las principales causas de abandono: la dificultad de algunas familias para cubrir los gastos relacionados con la salud de sus animales de compañía.

    La reforma legal que impulsa la colaboración entre autoridades federales y gobiernos locales coloca precisamente este tipo de atención dentro de una perspectiva más amplia de bienestar animal. La intención es que la atención médica preventiva y los tratamientos esenciales sean cada vez más accesibles.

    Para quienes viven en la Ciudad de México, estas clínicas y hospitales representan opciones que pueden aliviar parte del gasto veterinario. No obstante, antes de acudir es importante confirmar horarios, disponibilidad, requisitos y costos de recuperación, ya que algunos servicios requieren cita previa y pueden estar sujetos a cupo o modificaciones.

    Cuidar la salud de un perro o un gato implica mucho más que atender una emergencia. Contar con alternativas públicas o de bajo costo puede facilitar que más familias tengan acceso a medicina preventiva y tratamientos oportunos, mientras la ciudad avanza hacia una cultura de mayor responsabilidad y bienestar para los animales de compañía.