Ciudad de México, 28 de septiembre de 2026.— Ante el peso que tienen las personas motociclistas entre las víctimas de hechos de tránsito en la capital, el Congreso de la Ciudad de México pidió a la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) y a las 16 alcaldías habilitar espacios permanentes o periódicos para acercar el programa “Motoescuela CDMX” a más usuarios y facilitar su acceso a capacitación en conducción segura.
La propuesta fue aprobada mediante un Punto de Acuerdo presentado por el diputado Israel Moreno Rivera durante la sesión ordinaria del 24 de septiembre. El planteamiento también contempla reforzar la difusión de requisitos, fechas y mecanismos de inscripción mediante los 66 Módulos Legislativos, con el propósito de que la población conozca dónde y cuándo puede acceder a estas actividades.
El llamado ocurre en un contexto en el que las motocicletas tienen una participación relevante en las estadísticas de siniestralidad vial. De acuerdo con los datos citados por el Congreso, correspondientes al Reporte Trimestral de Hechos de Tránsito de enero a marzo de 2026, las personas motociclistas representaron 45.9 por ciento de las víctimas mortales y 49.4 por ciento de las personas lesionadas en accidentes viales durante ese periodo.
La iniciativa legislativa plantea que el problema no se limita a la existencia de cursos, sino también a su accesibilidad territorial y difusión. En ese sentido, se propone que las capacitaciones puedan acercarse a distintas zonas de la ciudad mediante espacios que sean habilitados o designados por las alcaldías y la autoridad de movilidad.
La SEMOVI señala que la Motoescuela CDMX consiste en un taller de introducción a la conducción segura dirigido a personas que ya cuentan con conocimientos básicos para conducir motocicleta o motoneta. El programa combina contenidos teóricos y prácticos enfocados, entre otros aspectos, en postura, conducción en curvas y frenado, además de técnicas orientadas a reducir riesgos durante la conducción.
Actualmente, la dependencia informa que el taller es gratuito y tiene una duración aproximada de dos horas. Entre los requisitos publicados se encuentran ser mayor de edad, contar con motocicleta o motoneta propia y presentar una licencia vigente que permita conducir este tipo de vehículo; también se solicita equipo de protección como casco, guantes, pantalón y botas. Los días y horarios se consultan mediante el sistema de citas de la SEMOVI.
El programa comenzó a operar en 2022 y, de acuerdo con información presentada ante el Congreso, entre ese año y enero de 2025 fueron capacitadas 2 mil 486 personas en distintas alcaldías. El dato muestra un alcance acumulado, aunque también plantea el desafío de ampliar la cobertura frente al crecimiento del uso de motocicletas en la ciudad.
La propia SEMOVI reconoce que el incremento de motocicletas y su participación en hechos viales requiere una estrategia integral. Dentro de sus políticas de seguridad vial incluye, además de la Motoescuela, licencias específicas para motociclistas, campañas de prevención, análisis de datos y acciones dirigidas a reducir muertes y lesiones graves.
El planteamiento aprobado por el Congreso también advierte que la capacitación, por sí sola, no resolverá la siniestralidad. La prevención depende de diversos factores, entre ellos las condiciones de las vialidades, el comportamiento de quienes utilizan la vía pública, el cumplimiento de las normas, el uso adecuado del equipo de protección y la atención de conductas de riesgo.
La discusión sobre la Motoescuela, por tanto, coloca el énfasis en hacer más accesible una herramienta de capacitación que ya existe, pero cuyo impacto dependerá de su cobertura, continuidad y capacidad para llegar a quienes utilizan motocicletas cotidianamente. La propuesta legislativa busca que la formación en conducción segura deje de depender únicamente de una sede o de que los usuarios localicen por su cuenta la información disponible.
Fuentes: Congreso de la Ciudad de México y Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (SEMOVI).
