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  • Productores del Suelo de Conservación mostrarán sus productos en INGREDIENTE 2026

    Productores del Suelo de Conservación mostrarán sus productos en INGREDIENTE 2026

    La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) de la Ciudad de México anunció la realización de INGREDIENTE: Encuentro que promueve el consumo local de la Ciudad de México, una iniciativa que busca acercar a consumidores con productores del Suelo de Conservación. El encuentro se desarrollará los días 15, 16 y 17 de octubre de 2026 en el Complejo Cultural Los Pinos.

    De acuerdo con la dependencia capitalina, en esta primera edición participarán 140 productoras y productores, quienes tendrán espacios para exhibir y comercializar directamente sus productos. La propuesta busca reducir la distancia entre quienes producen los alimentos y quienes los consumen, además de abrir canales de comercialización para las comunidades rurales de la capital.

    El encuentro permitirá conocer parte de la diversidad agrícola que existe dentro de la Ciudad de México, así como adquirir productos directamente de las personas que trabajan la tierra. SEDEMA también plantea generar vínculos entre productores, consumidores, restaurantes, empresas y otros sectores relacionados con las cadenas de comercialización.

    Más allá de la actividad comercial, la dependencia plantea que INGREDIENTE servirá para visibilizar la importancia del Suelo de Conservación, territorio que ocupa una parte significativa de la capital y que cumple funciones ambientales relacionadas con la recarga de los acuíferos, la regulación climática y la conservación de la biodiversidad.

    La propia SEDEMA señala que en estas zonas también se mantienen actividades agrícolas y conocimientos transmitidos entre generaciones. Sin embargo, el fortalecimiento de estos sistemas productivos implica retos que van más allá de organizar espacios de venta, entre ellos garantizar mercados estables, mejorar las condiciones de comercialización y mantener la actividad rural frente a las presiones urbanas.

    Desde la perspectiva institucional, el consumo de productos locales puede contribuir a fortalecer la economía de las comunidades productoras y disminuir la cantidad de intermediarios. El impacto, no obstante, dependerá de que estas acciones logren convertirse en mecanismos permanentes de comercialización y no únicamente en encuentros de carácter temporal.

    INGREDIENTE también busca acercar a la población urbana con el origen de los alimentos que consume y mostrar que, dentro de una ciudad caracterizada por una fuerte expansión urbana, persisten comunidades dedicadas a la producción agrícola. En ese sentido, la iniciativa combina objetivos económicos, ambientales y culturales.

    La cita será del 15 al 17 de octubre de 2026 en el Complejo Cultural Los Pinos, donde las personas asistentes podrán conocer y adquirir productos de 140 productoras y productores del Suelo de Conservación de la Ciudad de México.

    Fuente: Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA).

  • CDMX gana reconocimiento internacional por recuperar más de 50 mil hectáreas con Altépetl

    CDMX gana reconocimiento internacional por recuperar más de 50 mil hectáreas con Altépetl

    La Ciudad de México recibió un reconocimiento internacional por el programa Altépetl Bienestar, iniciativa que obtuvo el AIPH World Green City Award 2026 en la categoría Living Green for Urban Agriculture & Food Systems. La distinción reconoce acciones relacionadas con la conservación del territorio, producción de alimentos y fortalecimiento de sistemas alimentarios urbanos.

    El programa, operado por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) a través de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORENADR), reporta que entre 2019 y 2024 contribuyó a la restauración de más de 50 mil hectáreas de Suelo de Conservación, además de la plantación de 37 millones de plantas nativas en 33 mil 826 hectáreas.

    De acuerdo con la información difundida por el Gobierno capitalino, Altépetl Bienestar beneficia anualmente a más de 14 mil personas, de las cuales 45 por ciento son mujeres. Asimismo, el programa registra 600 productores y 175 productos certificados mediante su Sello Verde, con el objetivo de impulsar actividades productivas vinculadas con el aprovechamiento sustentable del territorio.

    El reconocimiento fue otorgado por la Asociación Internacional de Productores Hortícolas (AIPH), que cada dos años distingue proyectos de ciudades que utilizan soluciones basadas en la naturaleza para atender problemas relacionados con cambio climático, biodiversidad, alimentación, agua y calidad de vida. En la edición 2026 participaron 21 iniciativas finalistas de distintas ciudades del mundo.

    La Ciudad de México compitió en la categoría de agricultura urbana y sistemas alimentarios con Quezon City y Bayawan, Filipinas. El jurado destacó particularmente la escala de Altépetl, el papel que concede al Suelo de Conservación y su potencial de replicabilidad en otras ciudades.

    El reconocimiento también coloca en el centro un problema estructural para la capital: la conservación de su territorio rural y natural frente a las presiones de urbanización. La propia documentación de la SEDEMA establece que el programa busca proteger, conservar y restaurar ecosistemas, agroecosistemas y áreas naturales, al tiempo que fomenta actividades productivas sustentables y agroecológicas.

    Además de las acciones de restauración, Altépetl contempla mecanismos de participación comunitaria como las ARCAC y los Centros de Aprendizaje Campesino, con respaldo técnico de instituciones como la UNAM y la CONABIO, según la información presentada en la candidatura. La estrategia pretende vincular conservación ambiental, producción agrícola y generación de ingresos para las comunidades rurales.

    Sin embargo, el premio internacional no sustituye la necesidad de evaluar los resultados del programa en el largo plazo. El dato de 50 mil hectáreas restauradas constituye uno de los principales indicadores reportados, pero el reto para la política ambiental capitalina también implica mantener esas áreas, evitar nuevas invasiones, garantizar la continuidad de los ecosistemas y demostrar que las actividades productivas pueden mantenerse sin deteriorar el territorio.

    Para 2026, la SEDEMA mantiene Altépetl Bienestar con componentes dirigidos al bosque, campo, producción sustentable y facilitadores de servicios. Las reglas de operación establecen como objetivos la conservación y restauración de los recursos naturales, así como el fortalecimiento de actividades agropecuarias sustentables y agroecológicas.

    La Ciudad de México obtuvo así uno de los reconocimientos de categoría de los AIPH World Green City Awards 2026; el máximo reconocimiento general de esta edición correspondió a París, Francia. Para la capital mexicana, el resultado representa una validación internacional de la estrategia aplicada en el Suelo de Conservación, pero también plantea el desafío de convertir los indicadores de restauración y producción en resultados ambientales sostenibles y verificables en el tiempo.

  • ¿Tienes electrónicos que ya no usas? El Reciclatrón llegará al IPN Zacatenco

    ¿Tienes electrónicos que ya no usas? El Reciclatrón llegará al IPN Zacatenco

    Ciudad de México, 23 de septiembre de 2026.— Computadoras, celulares, monitores, impresoras, pilas y otros aparatos eléctricos que han quedado fuera de uso podrán ser entregados de manera gratuita durante la próxima jornada del Reciclatrón en el IPN Zacatenco, como parte de las acciones de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) para reducir el manejo inadecuado de residuos electrónicos y favorecer su reciclaje.

    La jornada se llevará a cabo el 25 y 26 de septiembre, de 09:00 a 16:00 horas, en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) Zacatenco, en la alcaldía Gustavo A. Madero. El acceso será por el estacionamiento del Centro Cultural Jaime Torres Bodet, sobre avenida Wilfrido Massieu, casi esquina con avenida Instituto Politécnico Nacional, en la colonia San Pedro Zacatenco.

    El Reciclatrón es un programa de la SEDEMA, coordinado a través de la Dirección General de Coordinación de Políticas y Cultura Ambiental (DGCPCA), cuyo objetivo es ofrecer a la población una alternativa para entregar residuos eléctricos y electrónicos que requieren un manejo especializado. La dependencia señala que estos materiales no deben mezclarse con los residuos convencionales debido a sus características y posibilidades de aprovechamiento.

    Entre los artículos que pueden llevarse se encuentran equipos de cómputo, teclados, monitores, impresoras, teléfonos celulares, reproductores de audio y video, pequeños electrodomésticos, pilas y baterías, entre otros dispositivos que hayan concluido su vida útil. SEDEMA recomienda entregar los equipos limpios y, de preferencia, completos para facilitar su manejo y recuperación de materiales.

    No obstante, la jornada tiene restricciones. De acuerdo con la información oficial del programa, no se reciben focos ahorradores, lámparas fluorescentes, módems, cableado público ni equipos desarmados, rotos o contaminados. Para pilas y baterías, la dependencia recomienda utilizar recipientes resistentes y manejables que permitan su traslado seguro.

    Una vez acopiados, los residuos son trasladados a empresas recicladoras que trabajan bajo esquemas de manejo y regulación ambiental. De acuerdo con SEDEMA, los materiales pueden ser separados, desensamblados para recuperar componentes o, cuando sus condiciones lo permiten, restaurados para su reutilización. El programa señala que estos procesos están vinculados con planes de manejo y con el Registro y Autorización para el Manejo Integral de Residuos (RAMIR).

    El objetivo no se limita a retirar aparatos de los hogares. La propia SEDEMA plantea el Reciclatrón como una estrategia para fortalecer la separación de residuos y evitar que materiales con posibilidades de recuperación terminen en sitios de disposición sin un tratamiento especializado. La dependencia también destaca que entre los componentes recuperables se encuentran metales, plásticos, vidrio y distintos elementos de equipos electrónicos.

    Durante la jornada también se contempla la participación del Reparatrón PILARES, iniciativa enfocada en revisar aparatos que presentan fallas para determinar si pueden ser reparados y reincorporados a su uso. Esta alternativa introduce un criterio adicional al manejo de residuos: antes de desechar un dispositivo, evaluar si todavía puede tener una segunda vida útil.

    La participación para la ciudadanía es gratuita y no requiere registro previo. Para empresas e instituciones que pretendan llevar volúmenes de residuos, la convocatoria establece un proceso previo de registro de inventario. La jornada forma parte del calendario de actividades de septiembre de la SEDEMA, que contempla distintas sedes para acercar el acopio especializado a diferentes zonas de la capital.

    El reto ambiental, en este contexto, no termina con organizar jornadas de recolección. El propio esquema del Reciclatrón reconoce que los residuos eléctricos y electrónicos requieren separación, transporte, almacenamiento y tratamiento específico. Por ello, la utilidad de estas campañas depende tanto de la participación ciudadana como de que los materiales recolectados mantengan una trazabilidad y lleguen efectivamente a procesos de reciclaje, recuperación o reutilización conforme a la regulación aplicable.

  • Colibríes en CDMX: plantas y cuidados que sí ayudan a atraerlos

    Colibríes en CDMX: plantas y cuidados que sí ayudan a atraerlos

    En la Ciudad de México, los colibríes no viven únicamente en reservas o jardines botánicos. La SEDEMA señala que se encuentran en barrancas, canales, jardines vecinales, balcones y huertos escolares: pequeños visitantes que muestran cómo la biodiversidad también atraviesa los espacios urbanos.

    El Manual breve de los colibríes, publicado por SEDEMA y CONABIO, registra al menos 19 especies en la capital. La cifra es un mínimo documentado por la guía; no significa que todas estén presentes en cada colonia, ni que sea posible observarlas en cualquier temporada o a cualquier hora.

    Si buscas atraerlos, la recomendación del manual es elegir plantas con flores alargadas, ricas en néctar y fáciles de reconocer por su forma tubular. Algunas presentan colores intensos como rojo, naranja o morado. Conviene consultar la guía local y viveros confiables para escoger especies adecuadas al clima y al tamaño del espacio.

    Un jardín amigable no necesita ser grande. Una jardinera bien ubicada, con plantas nativas o adaptadas y sin plaguicidas, puede aportar alimento y refugio. En balcones, protege las macetas del viento fuerte y revisa que el agua no quede estancada, para evitar criaderos de mosquitos.

    Los bebederos con agua azucarada suelen parecer un atajo, pero requieren limpieza frecuente y una preparación apropiada. Si se dejan al sol o se ensucian, pueden fermentar y causar daño. Las flores naturales ofrecen néctar y contribuyen a una red ecológica más amplia, además de beneficiar a otros polinizadores.

    Observar sin perseguir es parte del cuidado. Mantén distancia de nidos, evita luces directas y no manipules aves heridas; en esos casos, contacta a autoridades ambientales o especialistas. Una foto tomada desde la ventana puede ser mejor que acercarse demasiado y alterar el comportamiento del animal.

    El paisaje urbano también cuenta: árboles, corredores verdes y patios conectados facilitan que la fauna se desplace entre parches de vegetación. La guía recuerda que los colibríes habitan distintos rincones de la ciudad, pero preservar esos sitios requiere cuidado cotidiano y decisiones de planeación que no dependen solo de una maceta.

    Piensa en las flores como estaciones de servicio diminutas: cada una ofrece recursos por un tiempo y en un lugar; si toda una ruta desaparece, el trayecto se complica. Plantar varias especies que florezcan en distintas épocas puede ayudar a sostener una oferta más continua de néctar.

    El primer paso es sencillo: observa qué flores atraen visitantes, registra fecha y sitio y comparte el avistamiento con una guía o proyecto de ciencia ciudadana. Así, un balcón puede convertirse en una ventana a la biodiversidad de la capital, sin capturar ni alimentar de forma riesgosa a sus habitantes.

  • De las serpientes al fast fashion: así será la programación ambiental del Museo de Historia Natural

    De las serpientes al fast fashion: así será la programación ambiental del Museo de Historia Natural

    CDMX.- La biodiversidad de México, el papel de las serpientes en la salud y los impactos ambientales de la industria de la moda serán los ejes de la programación que el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental (MHNCA) ofrecerá del 25 al 27 de septiembre, como parte de las actividades de divulgación científica y educación ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA).

    La agenda contempla actividades dirigidas a públicos de distintas edades y busca vincular el conocimiento científico con problemas ambientales presentes en la vida cotidiana. De acuerdo con la dependencia capitalina, las propuestas pretenden acercar a las personas a la riqueza natural del país y generar una mayor reflexión sobre su conservación.

    El viernes 25 de septiembre se realizará “Viernes de pinta. Viernes megadiverso”, de 12:00 a 15:00 horas. La jornada estará dedicada a la megadiversidad mexicana y contará con distintas actividades distribuidas en las salas del museo, con el objetivo de acercar al público al conocimiento de las especies y ecosistemas del país.

    Para el sábado 26 de septiembre está programada la charla “Veneno que salva”, a las 12:00 horas, en el Biolaboratorio del Conjunto de Cuatro Bóvedas. La actividad abordará las características de las serpientes y su relación con la salud, una perspectiva que busca ampliar la percepción sobre estos reptiles más allá del temor que suelen generar.

    El domingo 27 de septiembre, la programación se enfocará en los hábitos de consumo y su relación con el deterioro ambiental. La charla “Cuidar el planeta también es estar a la moda” tendrá dos funciones, a las 12:00 y 15:00 horas, también en el Biolaboratorio, y abordará las implicaciones ambientales asociadas al denominado fast fashion.

    La inclusión del consumo responsable en la agenda del museo plantea una conexión entre las decisiones cotidianas y sus efectos ambientales. El modelo de producción y consumo acelerado de prendas ha generado cuestionamientos relacionados con el uso de recursos, la generación de residuos y el impacto de las cadenas de producción, por lo que la actividad buscará proporcionar elementos para una reflexión informada.

    De acuerdo con la SEDEMA, las actividades forman parte de las acciones de divulgación científica y educación ambiental que desarrolla el MHNCA para acercar estos temas a la población. La dependencia invitó a consultar las redes sociales oficiales del museo para conocer posibles actualizaciones y detalles de la programación.

    Todas las actividades estarán incluidas en el costo de entrada al recinto. El boleto general tiene un precio de 39 pesos, mientras que estudiantes, docentes y menores de 12 años pagan 19 pesos. Personas con credencial del INAPAM, personas con discapacidad y niñas y niños menores de tres años tienen acceso gratuito.

    La programación representa una de las vías mediante las cuales los espacios museísticos buscan trasladar la discusión ambiental del ámbito científico a situaciones cercanas al público. En este caso, biodiversidad, fauna y consumo responsable forman parte de una misma agenda orientada a fortalecer el conocimiento y la participación social en torno al cuidado del medio ambiente.

    Fuente: Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) / Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental (MHNCA).

  • Muere Fortunata, la jirafa más longeva de Chapultepec

    Muere Fortunata, la jirafa más longeva de Chapultepec

    La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) informó este 19 de septiembre de 2026 el fallecimiento de Fortunata, una de las jirafas más longevas que han habitado el Centro de Conservación de Vida Silvestre de Chapultepec.

    Con 36 años y cinco meses de edad, Fortunata fue reconocida por la dependencia capitalina como la jirafa más longeva de la Ciudad de México y una de las de mayor edad en el mundo.

    Durante su vida, la jirafa tuvo al menos 10 crías y llegó a ser abuela de varias generaciones, por lo que su descendencia formó parte de la historia reproductiva y de conservación de esta especie en Chapultepec.

    Fortunata vivió más de tres décadas en Chapultepec

    La longevidad de Fortunata estuvo acompañada por cuidados especializados durante más de 30 años. La SEDEMA destacó la atención médica, veterinaria, nutricional y zootécnica que recibió por parte del personal especializado del centro.

    La propia dependencia señaló que los 36 años y cinco meses alcanzados por Fortunata representan un resultado del cuidado profesional que recibió a lo largo de su vida.

    El caso de Fortunata también quedó registrado en los antecedentes oficiales del Zoológico de Chapultepec. En 2013, cuando tenía 23 años, la jirafa tuvo a su décima cría, una hembra que nació el 8 de septiembre de ese año. En ese momento, la entonces administración del zoológico informó que Fortunata formaba parte de la población de jirafas exhibida en la zona de Sabana Africana.

    Una vida ligada a la reproducción de la especie

    Además de su longevidad, Fortunata destacó por su papel reproductivo. El hecho de haber sido madre de al menos 10 crías y abuela de varias generaciones permitió que su descendencia se integrara a la población de jirafas bajo cuidado del centro.

    La SEDEMA también reconoció la labor de las personas que estuvieron a cargo de sus cuidados durante décadas y expresó su solidaridad con quienes conocieron y apreciaron al ejemplar.

    “Su extraordinaria longevidad representa un logro del cuidado profesional, médico, veterinario, nutricional y zootécnico que recibió durante más de tres décadas por parte del personal especializado del Centro”, señaló la dependencia.

    ¿Cuánto viven las jirafas?

    La edad alcanzada por Fortunata sobresale frente a la expectativa de vida habitual de la especie. Información de la propia SEDEMA señala que las jirafas pueden vivir alrededor de 28 años en cautiverio, mientras que en vida libre su esperanza de vida es menor.

    Con 36 años y cinco meses, Fortunata superó esa referencia y se convirtió en uno de los ejemplares más longevos registrados dentro de la población de jirafas de Chapultepec.

    Las jirafas son nativas de África y la especie enfrenta problemas de conservación. La SEDEMA señala que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) las clasifica como vulnerables, debido, entre otros factores, a la reducción de sus poblaciones y la pérdida y fragmentación de su hábitat.

    Adiós a una de las habitantes más longevas de Chapultepec

    Con la muerte de Fortunata, el Centro de Conservación de Vida Silvestre de Chapultepec pierde a uno de sus ejemplares de mayor edad y a una jirafa cuya historia estuvo ligada durante décadas al recinto capitalino.

    Su descendencia, que abarca al menos 10 crías y varias generaciones, forma parte del legado reproductivo que dejó dentro del centro, mientras que la SEDEMA destacó el trabajo del personal que estuvo a cargo de su bienestar durante más de tres décadas.

  • Muere “Fortunata”, la jirafa más longeva de la Ciudad de México

    Muere “Fortunata”, la jirafa más longeva de la Ciudad de México

    La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) de la Ciudad de México informó el fallecimiento de “Fortunata”, una de las jirafas más longevas registradas, quien murió a los 36 años y cinco meses de edad tras más de tres décadas bajo el cuidado especializado del Centro de Conservación de Vida Silvestre Chapultepec.

    “Fortunata” fue considerada la jirafa más longeva de la Ciudad de México y una de las de mayor edad a nivel mundial, de acuerdo con la información difundida por la dependencia capitalina. Su muerte representa la pérdida de uno de los ejemplares más emblemáticos del recinto ubicado en el Bosque de Chapultepec.

    A lo largo de su vida reproductiva, la jirafa tuvo al menos 10 crías y fue abuela de varias generaciones. Su descendencia constituye parte de su aportación a los esfuerzos de reproducción y conservación de esta especie dentro del esquema de manejo de fauna silvestre del centro.

    La longevidad de “Fortunata” también fue presentada por la SEDEMA como un indicador del trabajo especializado que recibió durante su permanencia en Chapultepec. La dependencia destacó la atención médico-veterinaria, nutricional y zootécnica proporcionada por el personal del Centro de Conservación.

    Con más de 36 años de vida, “Fortunata” superó ampliamente la expectativa de vida que suelen alcanzar las jirafas bajo condiciones silvestres, aunque la longevidad puede variar según factores individuales, ambientales y de manejo. Su permanencia durante más de tres décadas permitió además que varias generaciones de visitantes conocieran al ejemplar.

    La SEDEMA reconoció el trabajo del personal encargado de su cuidado y destacó la dedicación de quienes participaron en su atención durante los diferentes momentos de su vida. La dependencia también expresó su solidaridad con las personas que conocieron y apreciaron a la jirafa.

    El fallecimiento de “Fortunata” ocurre en un contexto en el que los centros de conservación de la Ciudad de México mantienen programas de atención, reproducción y manejo de especies silvestres. Estos espacios cumplen funciones que van más allá de la exhibición, al participar en acciones de conservación, educación ambiental y atención especializada de fauna.

    Para el Centro de Conservación de Vida Silvestre Chapultepec, la pérdida representa el cierre de un ciclo marcado por la reproducción de la especie y por la atención de un ejemplar que permaneció bajo cuidado institucional durante buena parte de su vida.

    Con su muerte, “Fortunata” deja una historia vinculada a Chapultepec y a los programas de conservación de fauna de la capital. Su legado queda tanto en las generaciones de jirafas que ayudó a reproducir como en la memoria de quienes durante años acudieron al recinto para conocerla.

    Fuente: Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA).

  • Altépetl Bienestar obtiene reconocimiento internacional por proteger el Suelo de Conservación

    Altépetl Bienestar obtiene reconocimiento internacional por proteger el Suelo de Conservación

    La Ciudad de México fue reconocida con el AIPH World Green City Award 2026, en la categoría Living Green for Urban Agriculture & Food Systems, por los resultados y alcance del programa Altépetl Bienestar, operado por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), a través de la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (DGCORENADR). La Asociación Internacional de Productores de Horticultura (AIPH) destacó la capacidad del programa para vincular restauración ambiental, producción de alimentos y participación comunitaria.

    El reconocimiento fue anunciado durante el 78 Congreso Anual de la AIPH, celebrado en Bari, Italia, donde se dieron a conocer las iniciativas ganadoras de las distintas categorías de los World Green City Awards 2026. En el caso de la capital mexicana, el premio correspondió específicamente al rubro de agricultura urbana y sistemas alimentarios, entre 21 proyectos que llegaron como finalistas en las diferentes categorías.

    Uno de los aspectos señalados por la organización internacional fue la relevancia que Altépetl Bienestar otorga al Suelo de Conservación, que comprende 88 mil 442 hectáreas, equivalentes al 59 por ciento del territorio de la Ciudad de México. De acuerdo con la documentación presentada por la capital, este territorio cumple funciones relacionadas con la recarga de acuíferos, biodiversidad, regulación climática y producción de alimentos.

    Entre los resultados reportados por el programa se encuentran más de 50 mil hectáreas restauradas entre 2019 y 2024, además de la incorporación de 37 millones de plantas nativas en 33 mil 826 hectáreas. El programa también reporta 600 productores y 175 productos certificados mediante el denominado Sello Verde, así como más de 14 mil personas beneficiadas anualmente, con una participación de mujeres de 45 por ciento.

    El componente productivo busca que la conservación ambiental tenga una relación directa con las actividades agrícolas. Para ello, Altépetl Bienestar impulsa prácticas agroecológicas, manejo sustentable del suelo, capacitación, conservación de semillas y mecanismos para vincular a productores del Suelo de Conservación con consumidores de la capital. La AIPH señala que el programa pretende fortalecer un sistema alimentario urbano-rural mediante producción local y prácticas con menor impacto ambiental.

    Otro elemento considerado es la participación comunitaria. El programa trabaja mediante las Áreas de Restauración, Conservación y Aprovechamiento Sustentable (ARCAC), así como los Centros de Aprendizaje Campesino, en esquemas que involucran a ejidos y comunidades. La documentación de la AIPH refiere además la colaboración técnica de instituciones como la UNAM, la CONABIO y la SEGIAGUA.

    La candidatura de la Ciudad de México fue presentada por la SEDEMA en octubre de 2025. La propuesta planteó al Suelo de Conservación como una infraestructura ambiental estratégica para la ciudad y destacó la combinación de restauración ecológica, producción agroalimentaria y fortalecimiento de las comunidades rurales.

    En la categoría en la que participó la capital, Altépetl Bienestar compitió como finalista frente a Quezon City y Bayawan, Filipinas. La AIPH explica que este apartado busca reconocer estrategias capaces de fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios urbanos, mejorar resultados nutricionales, generar oportunidades económicas y atender problemas relacionados con la degradación ambiental.

    El reconocimiento también pone a prueba uno de los principales argumentos de la política ambiental capitalina: que la conservación del territorio rural puede integrarse con la producción de alimentos y el desarrollo económico de las comunidades. Sin embargo, el premio internacional constituye principalmente una valoración de la propuesta y de los resultados presentados ante la AIPH; su impacto ambiental y social de largo plazo dependerá de la continuidad de las acciones, su seguimiento y la capacidad institucional para mantener los resultados reportados.

    Cabe precisar que el reconocimiento obtenido por Altépetl Bienestar corresponde a una categoría específica de los World Green City Awards 2026. El máximo reconocimiento, denominado Grand Winner, fue otorgado a París por su iniciativa de transformación urbana orientada a la biodiversidad.

    Con el premio de la AIPH, Altépetl Bienestar suma un reconocimiento internacional a una política que coloca al Suelo de Conservación en el centro de la estrategia ambiental y alimentaria de la capital. El siguiente desafío será demostrar que las hectáreas restauradas, la producción agroecológica, la participación comunitaria y los mecanismos de certificación pueden sostenerse en el tiempo y traducirse en beneficios ambientales y alimentarios verificables para la población de la Ciudad de México.

  • CDMX gana Premio Internacional Ciudad Verde 2026 por programa Altépetl Bienestar

    CDMX gana Premio Internacional Ciudad Verde 2026 por programa Altépetl Bienestar

    La Ciudad de México obtuvo el AIPH World Green City Award 2026 en la categoría Living Green for Urban Agriculture & Food Systems, por el programa Altépetl Bienestar, política pública operada por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), a través de la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (DGCORENADR). El reconocimiento internacional coloca el manejo del Suelo de Conservación y la producción alimentaria como elementos centrales de la estrategia ambiental de la capital.

    De acuerdo con la Asociación Internacional de Productores Hortícolas (AIPH), organizadora de los premios, Altépetl fue seleccionado entre tres finalistas de su categoría, junto con iniciativas de Quezon City y Bayawan, Filipinas. La evaluación consideró, entre otros aspectos, la capacidad de influencia y replicabilidad de los proyectos presentados.

    Uno de los elementos centrales de la propuesta fue el reconocimiento del Suelo de Conservación como infraestructura ambiental estratégica para la capital, debido a su relación con la disponibilidad de agua, la producción de alimentos y la conservación de ecosistemas. Según la información presentada por la Ciudad de México, este territorio comprende 88 mil 442 hectáreas, equivalentes a alrededor de 59 por ciento de la superficie capitalina.

    Entre los resultados reportados por el programa se encuentran más de 50 mil hectáreas de suelo restauradas entre 2019 y 2024, así como la plantación de 37 millones de plantas nativas en 33 mil 826 hectáreas. La candidatura también señala la participación de 600 productores y 175 productos certificados mediante el denominado Sello Verde. Estas cifras corresponden a los resultados incluidos en la postulación de la Ciudad de México ante la AIPH.

    Altépetl Bienestar también contempla mecanismos de participación comunitaria, entre ellos las Áreas de Restauración, Conservación y Aprovechamiento Comunitario (ARCAC) y los Centros de Aprendizaje Campesino. La documentación presentada ante la AIPH señala además la participación técnica de instituciones como la UNAM, la CONABIO y la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA).

    La relevancia del reconocimiento está relacionada con la dimensión territorial del programa. La propia AIPH define la categoría en la que ganó la capital como aquella destinada a estrategias que buscan fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios urbanos, mejorar resultados nutricionales, generar empleo y atender problemas ambientales vinculados con las ciudades.

    La candidatura de la Ciudad de México fue presentada por la SEDEMA en octubre de 2025, con respaldo institucional del Gobierno capitalino. El programa fue evaluado dentro de una competencia internacional que reunió 21 iniciativas finalistas, distribuidas en siete categorías relacionadas con biodiversidad, cambio climático, salud, agua, cohesión social, agricultura urbana e infraestructura verde.

    El premio, sin embargo, reconoce específicamente la iniciativa presentada y sus resultados documentados; no implica por sí mismo una evaluación integral de toda la política ambiental de la capital. La propia AIPH señala que sus premios buscan identificar proyectos con resultados y potencial para demostrar que las soluciones basadas en plantas pueden ser aplicables y escalables en distintos contextos urbanos.

    En la edición 2026, Altépetl Bienestar fue uno de los siete ganadores por categoría, mientras que el reconocimiento general Grand Winner fue otorgado a París, Francia, por una iniciativa distinta. De esta manera, el premio obtenido por la Ciudad de México corresponde específicamente al rubro de agricultura urbana y sistemas alimentarios.

    El reconocimiento internacional abre también un punto de atención para la política pública local: mantener y comprobar en el largo plazo los resultados de restauración, producción, conservación y participación comunitaria será determinante para que el modelo pueda sostenerse y, eventualmente, ser adaptado por otras ciudades. La AIPH identifica precisamente la replicabilidad y el impacto como elementos relevantes dentro de su proceso de evaluación.

  • Museo de Historia Natural tendrá talleres y charlas sobre ciencia y fenómenos naturales

    Museo de Historia Natural tendrá talleres y charlas sobre ciencia y fenómenos naturales

    La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) informó que el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental (MHNCA) contará este fin de semana con una programación dedicada a la divulgación científica, mediante experiencias prácticas y charlas que buscan explicar fenómenos naturales desde distintas disciplinas.

    Las actividades comenzarán el sábado 19 de septiembre a las 13:00 horas con el taller “Química para niños y no tan niños”, que se realizará en la plazoleta del museo en colaboración con LAMAT Comunicación de la Ciencia A. C. Durante la actividad, los participantes podrán experimentar con texturas y reacciones químicas mediante la elaboración de un material conocido como “moco de gorila”.

    Posteriormente, a las 14:00 horas, el Biolaboratorio del Conjunto de Cuatro Bóvedas será sede de la charla “Tardígrados: pequeños astronautas”, impartida por el especialista José Pablo Olache Álvarez. La sesión abordará las características de estos organismos microscópicos y su capacidad para sobrevivir en ambientes considerados extremos.

    La agenda continuará a las 15:00 horas con “En México tiembla: la ciencia detrás de los sismos”, a cargo del maestro en Ciencias de la Tierra Alejandro Reyes Romero. La charla busca explicar distintos aspectos científicos relacionados con los movimientos sísmicos y se presenta en el contexto de los aniversarios de los terremotos de 1985 y 2017.

    El domingo 20 de septiembre, a las 13:00 horas, se desarrollará la charla “Vivencias y aprendizajes de un sismo”, impartida por Edson Gaspar Olivares Canuto, maestro en Gestión Integral de Riesgos de Desastres. El contenido estará orientado a compartir experiencias y prácticas de autoprotección que pueden aplicarse en los hogares ante este tipo de emergencias.

    A la misma hora se realizará el taller “Slime”, en colaboración con el colectivo CosmoKat. La actividad utilizará la elaboración de slime galáctico como recurso para acercar al público a conceptos relacionados con el cosmos y la gravedad, con una dinámica de experimentación dirigida a diferentes edades.

    La programación dominical concluirá a las 14:00 horas con la charla “Bioluminiscencia: química para niños y no tan niños”, impartida por la química Rosalba Rosas Zarco. La sesión explicará qué es la bioluminiscencia y cuáles son los procesos químicos que permiten a determinados organismos producir luz.

    De acuerdo con la Sedema, las actividades forman parte de las acciones de divulgación científica del Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, un espacio que busca acercar al público a temas relacionados con la biodiversidad, los fenómenos naturales y el conocimiento científico. La dependencia recomienda consultar las redes sociales oficiales del museo para conocer posibles actualizaciones de horarios y programación.

    Todas las actividades están incluidas en el costo de entrada al museo. El boleto general tiene un precio de 39 pesos, mientras que estudiantes, docentes y menores de 12 años pagan 19 pesos. Las personas con credencial INAPAM, personas con discapacidad y niñas y niños menores de tres años cuentan con acceso gratuito, según la información proporcionada por la dependencia capitalina.

    La programación combina actividades experimentales con contenidos de divulgación, por lo que además de ofrecer una alternativa recreativa para el fin de semana, plantea un acercamiento accesible a temas como los sismos, la química, la supervivencia de organismos microscópicos y los fenómenos naturales. La información fue difundida por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) y el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental (MHNCA).