La expansión de la inteligencia artificial (IA) y de las nuevas tecnologías está modificando las relaciones laborales y plantea un reto que va más allá de la productividad: garantizar que la digitalización no derive en precarización, vigilancia excesiva, discriminación o pérdida injustificada de empleos. Ante este escenario, la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) de la Ciudad de México llamó a construir una transición tecnológica con regulación, supervisión y participación de trabajadores, empresas y sindicatos.
Durante la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, conmemorada cada 7 de octubre, la dependencia realizó el foro “Inteligencia artificial y comportamiento poblacional. Impacto para el mundo del trabajo”, donde especialistas analizaron los efectos que la automatización y la IA pueden tener sobre el empleo. El encuentro puso sobre la mesa la necesidad de que los avances tecnológicos sean acompañados por políticas laborales capaces de responder a los cambios en los procesos productivos.
La titular de la STyFE, Inés González Nicolás, sostuvo que el debate sobre la IA debe involucrar a los distintos sectores relacionados con el mercado laboral. Señaló que el objetivo no debe ser frenar la innovación, sino establecer condiciones para que las herramientas tecnológicas incrementen la productividad sin trasladar sus costos exclusivamente a las personas trabajadoras.
Las cifras internacionales muestran la magnitud del desafío. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), alrededor de 40 por ciento de los empleos a nivel mundial están expuestos a los efectos de la IA, aunque la exposición no significa necesariamente desaparición de puestos de trabajo. Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que uno de cada cuatro empleos podría transformarse por el impacto de la IA generativa, lo que apunta principalmente a una modificación de tareas y funciones.
El cambio tecnológico también introduce nuevos riesgos laborales. La gestión algorítmica, la vigilancia mediante herramientas digitales, la evaluación automatizada del desempeño y la toma de decisiones basada en sistemas de IA plantean interrogantes sobre transparencia, privacidad, discriminación y mecanismos para impugnar decisiones que afecten a trabajadores.
En este contexto, González Nicolás llamó a sindicatos, empresas y trabajadores a participar en la discusión pública sobre el uso de estas tecnologías. La funcionaria planteó la necesidad de que la IA permanezca bajo control y supervisión humana y rechazó que los sistemas tecnológicos terminen determinando por sí mismos las condiciones de contratación, permanencia o despido.
El foro reunió a especialistas de instituciones académicas y legislativas. Rebeca de la Rosa Zapata, investigadora de El Colegio de México (Colmex), abordó la organización de los trabajadores frente al control ejercido mediante aplicaciones digitales; mientras que Nelson Florez Vaquiro, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), analizó las transformaciones tecnológicas vinculadas con la inteligencia artificial.
También participaron Gabriel Jiménez, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con una exposición sobre comportamiento poblacional y mercado laboral, e Ian Cárdenas Hernández, representante de la Cámara de Diputados, quien planteó la importancia de los avances legislativos para establecer reglas frente al desarrollo y utilización de la IA.
Uno de los puntos señalados por la STyFE fue la realización de inspecciones laborales en grandes empresas de plataformas digitales, consideradas por la dependencia como una de las primeras experiencias de este tipo en el país. El objetivo es trasladar la protección laboral existente al nuevo entorno digital, donde las formas tradicionales de organización del trabajo conviven con plataformas, algoritmos y modelos de contratación distintos.
El desafío, sin embargo, no se limita a crear nuevas reglas. La efectividad de cualquier regulación dependerá de su capacidad de supervisión, de la participación real de los trabajadores y de mecanismos que permitan hacer valer los derechos laborales frente a empresas que utilizan sistemas tecnológicos para organizar sus operaciones. La discusión sobre IA, por tanto, deberá avanzar de los foros académicos y gubernamentales hacia normas aplicables y mecanismos de cumplimiento.
La STyFE sostuvo que la transformación digital debe orientarse hacia la generación de empleos formales, dignos, remunerados adecuadamente y con acceso a la seguridad social. El reto para las autoridades será encontrar un equilibrio entre innovación y protección laboral, particularmente para sectores que pueden enfrentar mayores niveles de automatización o formas de trabajo cada vez más dependientes de plataformas digitales.
En el marco de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el debate deja una conclusión central: la inteligencia artificial no sólo representa una oportunidad tecnológica, sino también un desafío regulatorio y laboral. Para la Ciudad de México, la discusión será cada vez más relevante conforme las empresas incorporen estas herramientas y cambien las tareas, perfiles profesionales y mecanismos mediante los cuales se organiza el trabajo.
Fuentes institucionales: Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México (STyFE), Organización Internacional del Trabajo (OIT), Fondo Monetario Internacional (FMI), El Colegio de México (Colmex), FLACSO, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

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