Por Juan Pablo Ojeda
Una jueza federal declaró en quiebra a la aerolínea Magnicharters, luego de que la empresa suspendiera sus operaciones en abril pasado debido a problemas financieros y acumulara adeudos con trabajadores, agencias de viajes y otros acreedores.
La resolución fue emitida por Tessy del Rocío Covarrubias, jueza primera de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, quien consideró procedente la solicitud presentada por Grupo Aéreo Monterrey, razón social que opera la compañía, el pasado 20 de mayo.
Como parte de la sentencia, la juzgadora ordenó designar a un síndico, quien tendrá la responsabilidad de tomar posesión de los bienes de la empresa, elaborar un inventario y proceder con su venta para obtener recursos destinados al pago de los acreedores.
La resolución también establece que el síndico deberá asegurar documentos, registros contables, medios electrónicos, recursos disponibles y demás propiedades de la compañía, incluso aquellos que se encuentren en posesión de terceros.
Aunque la sentencia completa todavía no ha sido publicada, se estima que existen alrededor de 500 adeudos reconocidos inicialmente por el juzgado. Entre las obligaciones pendientes destaca un pasivo de aproximadamente 161 millones de pesos con trabajadores y otros 150 millones con agencias de viajes por paquetes turísticos que no fueron cumplidos.
La jueza determinó además que las empresas filiales de Grupo Aéreo Monterrey deberán enfrentar procedimientos de quiebra por separado. Entre ellas se encuentran Magnitur, dedicada a la venta de viajes, y Magnibus, encargada de los servicios de transporte terrestre.
Magnicharters operaba con tres aviones Boeing 737-300, actualmente resguardados en un hangar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Estas aeronaves podrían representar algunos de los principales activos para obtener recursos y cubrir parte de las obligaciones financieras de la compañía.
La crisis de la aerolínea comenzó a hacerse pública el 11 de abril, cuando suspendió repentinamente sus vuelos programados. Posteriormente, la Agencia Federal de Aviación Civil revocó su certificado de operador aéreo el 29 de junio, luego de que la empresa no acreditara el cumplimiento de los requisitos y medidas correctivas solicitados por la autoridad.
La declaración de quiebra también implica la pérdida del título de concesión otorgado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, por lo que la jueza ordenó notificar a dicha dependencia, que tiene facultades para intervenir en el nombramiento del síndico y autorizar una eventual venta de los bienes de la aerolínea.

Deja una respuesta