Etiqueta: astronomía

  • Zócalo de las Ciencias lleva telescopios y preguntas a las familias

    Zócalo de las Ciencias lleva telescopios y preguntas a las familias

    El Zócalo de las Ciencias celebró su décima edición el 25 de septiembre con 40 carpas y la participación de más de 30 instituciones, informó el Gobierno de la Ciudad de México. La jornada reunió a más de mil asistentes, según el reporte oficial, y acercó a familias a temas que van de la astronomía a la vida cotidiana.

    El encuentro ya ocurrió: no se trata de una invitación para acudir el sábado 26 a las mismas actividades. Su interés está en lo que dejó sobre la mesa, desde instrumentos desarrollados en México hasta conversaciones que permiten preguntar sin necesidad de llegar con conocimientos especializados. Las próximas convocatorias deberán consultarse por separado antes de organizar una salida.

    Una de las participaciones fue la del doctor Alejandro Farah, del Instituto de Astronomía de la UNAM. Explicó la contribución mexicana al Gran Telescopio Canarias mediante una cámara de verificación, diseñada, construida e instalada por ese instituto en colaboración con el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial, CIDESI, de acuerdo con el comunicado de la capital.

    La función óptica de ese instrumento es proporcionar imágenes de alta resolución y precisión. El reporte señala que el proyecto obtuvo una licitación internacional frente a empresas europeas. Eso permite hablar de una aportación de ingeniería mexicana; no significa que el telescopio completo haya sido construido en México ni que la demostración en la plaza sustituyera una observación profesional.

    El divulgador Pepe Gordon abordó el efecto mariposa y lo utilizó también como recurso para hablar de creatividad y educación. En su intervención, el reconocimiento de un docente a un estudiante sirvió como ejemplo de cómo un gesto puede impulsar una vocación. Esa comparación educativa fue parte de la charla, no una medición científica de sus efectos futuros.

    ¿Cuántas preguntas sobre el mundo se quedan pendientes porque parecen demasiado complicadas? Una demostración funciona como abrir una ventana antes de recorrer una casa: deja ver una parte y ofrece un punto de entrada, pero no muestra todo el edificio. Para las familias, distinguir entre una explicación introductoria y una conclusión comprobada ayuda a seguir explorando sin confundir ambas.

    La Secretaría de las Mujeres participó por primera vez con una charla sobre mitos y realidades de la menstruación. También se incorporaron la Lotería Nacional, con una actividad sobre su historia, y el Museo de Arte Popular, con demostraciones de pigmentos. El Cinvestav instaló tres espacios y presentó, mediante Cinves-niños, la obra Circo de la Física.

    El programa incluyó asuntos como microbios y osteoartritis, además de baile y otras actividades culturales. El comunicado no detalla todos los contenidos ni ofrece indicaciones clínicas individuales. Una charla de divulgación puede orientar preguntas, pero no reemplaza una consulta médica. Del mismo modo, conocer un instrumento astronómico permite entender su función sin convertir a una demostración en evidencia de nuevos descubrimientos.

    Para continuar la experiencia, conviene anotar una pregunta concreta, identificar qué institución presentó el tema y buscar sus materiales educativos oficiales. Antes de otra visita, hay que confirmar fecha, sede y horario de la nueva edición, no reutilizar datos de jornadas anteriores. La cifra de 40 carpas resume el tamaño del encuentro; su utilidad comienza cuando una pregunta sale de la plaza y encuentra una respuesta verificable.

  • Cinco supernovas en una imagen: los rastros que no ves a simple vista

    Cinco supernovas en una imagen: los rastros que no ves a simple vista

    La imagen astronómica del día difundida por NASA el 24 de septiembre reúne rastros de cinco supernovas en un amplio campo de la constelación de Auriga. La fotografía necesitó aproximadamente 200 horas de observación. Lo que aparece no son explosiones registradas esta semana: son remanentes de sucesos antiguos cuya materia todavía dibuja estructuras en el espacio.

    El trabajo fue realizado desde el Observatorio de Oukaïmeden, en Marruecos, y sus autores son Stéphane Vetter y Yann Sainty. La explicación científica que acompaña la selección fue escrita por Cecilia Chirenti. Saber quién tomó la imagen ayuda a no confundir una fotografía de observatorio terrestre con una captura hecha por un telescopio espacial de la agencia.

    El campo fotografiado equivale aproximadamente al área aparente de mil lunas llenas juntas, según la explicación publicada. Esa comparación describe cuánto cielo abarca la composición, no el tamaño físico de los objetos. Es como una fotografía panorámica de un paisaje: puede reunir muchas montañas sin que todas estén a la misma distancia de la cámara.

    Los cinco remanentes pertenecen a explosiones independientes y se encuentran a diferentes distancias de la Tierra. Verlos juntos no demuestra que una detonación haya provocado las demás. En astronomía, compartir una dirección en la imagen y ocupar una misma región tridimensional son cosas distintas. La perspectiva puede reunir en una sola vista objetos que no están juntos.

    La selección incluye la nebulosa conocida como Espagueti, llamada así por su apariencia filamentosa. Los tonos rojos y azules de la imagen destacan estructuras asociadas con hidrógeno y oxígeno, respectivamente. Ese aspecto es parte de la representación fotográfica del gas; no significa que el ojo humano contemple automáticamente los mismos detalles al salir de noche.

    La utilidad de esta publicación está en aprender a mirar con una pregunta adicional: ¿estoy viendo un objeto reciente o información reciente sobre un objeto antiguo? Las edades estimadas de los remanentes llegan a decenas de miles de años. Que una imagen sea noticia hoy no rejuvenece el fenómeno que muestra ni permite fecharlo sólo por su apariencia.

    Acumular muchas horas de observación también explica por qué una fotografía especializada supera lo que vemos en una mirada rápida. No es una invitación a prometer la misma toma con el celular desde una calle iluminada. Para un proyecto escolar, conviene comparar el campo original con su versión anotada y reconocer primero qué zonas corresponden a cada remanente.

    Quien quiera empezar con la observación del cielo desde México puede usar la imagen como mapa de preguntas, no como pronóstico de visibilidad para una noche concreta. Nubosidad, iluminación urbana, equipo y ubicación cambian la experiencia. La publicación no anuncia un espectáculo repentino sobre el país ni una alarma causada por estas antiguas explosiones estelares.

    La próxima vez que una imagen espacial parezca mostrar algo que acaba de pasar, revisa la fecha de difusión y la explicación del objeto por separado. Aquí el dato nuevo es la mirada reunida y compartida: unas 200 horas para mostrar huellas que el tiempo no borró. ¿Cuántas historias antiguas pueden caber en una fotografía del cielo?

  • Efecto mariposa, telescopios y salud: así fue la décima edición del Zócalo de las Ciencias

    Efecto mariposa, telescopios y salud: así fue la décima edición del Zócalo de las Ciencias

    Ciudad de México.— Más de mil niñas, niños, jóvenes y familias participaron este 25 de septiembre en la décima edición del Zócalo de las Ciencias, una jornada que reunió a más de 30 instituciones y 40 carpas con actividades de divulgación sobre astronomía, física, salud, tecnología y cultura científica.

    Uno de los temas que llamó la atención fue el llamado efecto mariposa, explicado por el escritor y divulgador científico Pepe Gordon, quien planteó cómo pequeñas variaciones pueden generar consecuencias relevantes en sistemas complejos. La reflexión también fue trasladada al ámbito educativo y a la manera en que una palabra, una idea o un estímulo pueden influir en el desarrollo de una persona.

    Gordon destacó ante el público que una pequeña vibración puede producir efectos atmosféricos importantes y utilizó este principio para acercar conceptos científicos a situaciones cotidianas. Su exposición vinculó además la curiosidad, la creatividad y el aprendizaje con la posibilidad de generar cambios a partir de acciones aparentemente menores.

    La jornada también permitió conocer aportaciones mexicanas a la investigación astronómica internacional. El doctor Alejandro Farah, del Instituto de Astronomía de la UNAM, presentó la cámara de verificación desarrollada para el Gran Telescopio Canarias, instrumento diseñado, construido e instalado por el instituto en colaboración con el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI), tras obtener una licitación internacional.

    De acuerdo con la información presentada durante el encuentro, la cámara tiene como función proporcionar imágenes de alta resolución y precisión sobre los objetos observados. El desarrollo constituye uno de los ejemplos expuestos para mostrar la participación de instituciones mexicanas en proyectos de instrumentación científica de alcance internacional.

    El programa no se limitó a la astronomía. Entre los contenidos abordados estuvieron la osteoartritis, los microbios, los telescopios, los instrumentos utilizados en satélites y distintos fenómenos atmosféricos, además de actividades orientadas al pensamiento creativo y a la comprensión de conceptos de física, incluida una aproximación a algunas ideas de la física cuántica.

    La décima edición también incorporó nuevos participantes. La Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México presentó la charla “Mitos y realidades de la menstruación”; la Lotería Nacional realizó una activación sobre su historia; el Museo de Arte Popular ofreció demostraciones relacionadas con pigmentos y el Cinvestav participó con tres espacios, incluido Cinves-niños, que presentó la obra Circo de la Física.

    Además de las actividades científicas, el encuentro incluyó presentaciones culturales y demostraciones dirigidas a distintos públicos. La diversidad de temas buscó reducir la distancia entre la investigación científica y la vida cotidiana, particularmente entre niñas, niños y jóvenes que tuvieron contacto directo con especialistas y divulgadores.

    El tamaño de la convocatoria y la participación de más de 30 instituciones muestran el interés por llevar la divulgación científica a espacios públicos; sin embargo, el reto de este tipo de jornadas va más allá de reunir asistentes durante un día: consiste en convertir el acercamiento inicial en oportunidades permanentes de aprendizaje, formación científica y acceso a instituciones de investigación.

    El Gobierno de la Ciudad de México, a través del Zócalo de las Ciencias, presentó esta décima edición como un espacio para vincular ciencia, cultura y creatividad. La actividad reunió contenidos de distintas disciplinas y acercó al público a investigaciones, instrumentos y explicaciones científicas que habitualmente permanecen fuera de los espacios cotidianos de la mayoría de la población.

    Fuente: Gobierno de la Ciudad de México, Instituto de Astronomía de la UNAM, CIDESI y Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México.