Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que persisten problemas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y calificó como legítimas las demandas de sus trabajadores, quienes han denunciado desabasto de medicamentos, falta de prestaciones y desacuerdos sobre el incremento salarial.
Durante su conferencia matutina de este lunes 12 de octubre, la mandataria informó que habló con Zoé Robledo, director general del IMSS, para revisar las inconformidades y acelerar las acciones necesarias para resolverlas.
Sheinbaum señaló que todavía existen médicos, enfermeras y otros trabajadores contratados durante la pandemia de COVID-19 que no cuentan con todas sus prestaciones laborales, por lo que pidió garantizarles condiciones adecuadas de contratación.
La presidenta reconoció que, aunque se ha avanzado en la regularización de estos empleados, todavía quedan casos pendientes que deben atenderse. Subrayó que las autoridades deben agilizar los procesos para brindar certeza laboral al personal de salud.
En cuanto al desabasto de medicamentos, explicó que existen dificultades tanto con proveedores como en la distribución interna del instituto. Por ello, pidió a Zoé Robledo tomar medidas para corregir las deficiencias y garantizar que los insumos lleguen a hospitales y unidades médicas.
Las declaraciones se producen después de las recientes movilizaciones de trabajadores del IMSS, quienes han expresado su inconformidad con las condiciones laborales, la falta de materiales para atender a los pacientes y la propuesta de aumento salarial.
Entre las demandas sindicales se encuentra un incremento salarial de 10 por ciento, mientras que la propuesta inicial reportada es de 2.9 por ciento. Sheinbaum señaló que, al considerar otros componentes del ingreso, el aumento podría representar poco más de 5 por ciento, aunque indicó que el tema debe revisarse entre la dirección del instituto y el sindicato.
La mandataria también adelantó que Zoé Robledo ofrecería información sobre las inconformidades y las medidas previstas para atenderlas. La intención, dijo, es que los problemas identificados tengan seguimiento y soluciones concretas.
Sheinbaum sostuvo que las demandas laborales deben atenderse y reconoció que el funcionamiento de los servicios médicos requiere resolver tanto las carencias de insumos como las dificultades administrativas. También distinguió los problemas de las farmacias privadas de las fallas que pueden presentarse dentro de los hospitales públicos.
El conflicto mantiene la atención sobre las condiciones de trabajo del personal médico y de enfermería, así como sobre la disponibilidad de medicamentos en las unidades del IMSS. El gobierno federal y la dirección del instituto deberán informar sobre los avances para resolver las demandas pendientes.
